La Nueva Ley Hipotecaria en 2018

Ha llegado 2018 y con él el Proyecto de Ley de Crédito Inmobiliario, que aprobó el Gobierno el pasado 3 de noviembre y que está previsto que entre en vigor en el primer semestre del año. 

Durante este 2018 se prevé que las perspectivas de inversión en el mercado inmobiliario se mantengan al alza y siga el buen ritmo de compra de viviendas, pero ¿cómo afecta esta llamada Nueva Ley Hipotecaria y cuáles son las claves que se necesitan saber?

En primer lugar, según afirman los expertos, esta supondrá una mayor seguridad para el consumidor y la consolidación de los tipos fijos en las nuevas hipotecas. Esto último se debe, en parte, a que el proyecto de Ley abarata el coste del cambio de tipo variable a fijo -como más adelante vamos a explicar- y también a que se prevé que el índice de referencia euríbor (actualmente en mínimos históricos negativos con un -0,19%) comience a subir a finales de 2018 o principios de 2019, lo que encarecería las hipotecas a tipo variable.

leyHipotecaria2018

Otro punto interesante será la transformación de las condiciones en la concesión de créditos hipotecarios: se reducirán las comisiones bancarias por cancelación (no superiores al 5% en los tres primeros años y al 0,25% durante los dos siguientes) y por retrasos en el pago, limitadas a tres veces el interés general del dinero (actualmente es el 3%).

Esta Nueva Ley también hace hincapié en los desahucios: según la misma, solo podrán llevarse a cabo a partir del noveno impago en la primera mitad de la hipoteca y del decimosegundo en la segunda mitad.

En caso de que el consumidor quiera cambiar de hipoteca variable a fija o viceversa, el coste de esta decisión también se reduce y supondrá un 0,25% durante los tres primeros años, pasando después a ser gratuito.

Se exigirá por fin a la entidad bancaria informar al interesado en un crédito hipotecario sobre todas las cláusulas potencialmente peligrosas y asesorar sobre cómo podrían afectar los distintos escenarios económicos a sus cuotas mensuales. Así, el cliente deberá visitar al notario dos veces: una para comprobar que tiene toda la documentación necesaria y que se han resuelto todas sus dudas y otra para firmar el contrato.

Por último, las hipotecas estarán libres de productos vinculados, es decir, la entidad bancaria ya no podrá, en ningún caso, condicionar la concesión de una hipoteca a la contratación de otros productos, como tarjetas o seguros de todo tipo.

Sin embargo, los principales gastos a abonar que conlleva el préstamo (notaría, registro, Impuesto de Actos Jurídicos Documentados y gestoría) no son resueltos por el Proyecto de Ley, que establece que se repartirán según “el pacto al que lleguen las partes”.