Las mejores medidas de seguridad en naves industriales

Las naves industriales se suelen encontrar en polígonos alrededor de la ciudad, con poco tránsito (especialmente los fines de semana o por la noche), vacías de testigos y con poca seguridad. La estacionalidad es otro factor a tener en cuenta: en época de verano o festivos se incrementa la vigilancia policial en viviendas aisladas y residenciales, por lo que los ladrones optan por empresas ubicadas en naves que consideran menos vigiladas.

A continuación os detallamos una serie de medidas para mejorar la seguridad en las naves industriales.

Alarma de alta seguridad con varias vías de comunicación

Uno de los métodos más habituales. La alarma es necesario que esté protegida contra inhibidores de frecuencia, es altamente recomendable contar con un sistema de alimentación ininterrumpida (SAI) por si la nave se queda sin electricidad (una acción muy probable por parte de los ladrones), y el cableado debe ser antisabotaje.

Sistemas de detección de movimiento.

Se trata de instalar sensores en ciertas zonas, de forma que salte la alarma cuando una persona no autorizada entre en estas áreas. Podría tratarse de un intruso, pero también de un trabajador de la empresa que no tiene autorización para entrar en esa parte de la nave.

Lo normal es que el sistema esté conectado con una central de alarma. Al saltar la misma se revisan las cámaras de seguridad para ver qué es lo que está ocurriendo y si hay que actuar o se trata de una falsa alarma.

Las mejores medidas de seguridad en naves industriales

Sistemas de protección perimetral.

La mayoría de las naves industriales cuentan con un perímetro que es importante proteger. En él puede haber camiones con o sin mercancía e incluso los vehículos de los empleados.
Cuanto mayor sea esta área, más vulnerable resulta, así que conviene protegerla bien para evitar que posibles intrusos entren dentro del perímetro. Lo que se hace en estos casos es usar diferentes detectores, pueden ser sensores volumétricos y de largo alcance, barreras infrarrojas y/o sistemas de vídeo.
Gracias a las últimas tecnologías a día de hoy es mucho más fácil determinar si de verdad está ocurriendo algo o si es una falsa alarma provocada por algún animal o un fenómeno atmosférico.

Sistemas de control de acceso y presencia.

El control de acceso es una buena forma de cumplir a la vez con la obligación de hacer un registro de la jornada de los empleados. Pero a través de él también se puede restringir el acceso a ciertas zonas de la empresa a determinados empleados. Hoy en día esto puede hacerse de forma sencilla con ayuda de las últimas tecnologías.

Seguridad pasiva en accesos a la nave.

La protección mediante barreras, rejas o elementos físicos o materiales sigue siendo un factor importante. Tener una puerta de seguridad acorazada, mejor que blindada, presentará mucha más resistencia y unos minutos valiosos de exposición al riesgo.

En las naves indsutriales podemos encontrar otros posibles accesos que hay que asegurar como puertas (de almacenes, secundarias), ventanas (con detectores magnéticos, detectores de rotura o persianas o rejas móviles), e incluso el techo, uno de los más utilizados últimamente por los delincuentes (podemos instalar también detectores internos que cubran descensos desde el tejado).

Un elemento clave y descuidado es la protección de intrusión por la cubierta o tejado, un punto menos protegido y cada vez más utilizado por las bandas especializadas. Se recomienda instalar detectores específicos para cubrir esta vía de acceso desde el techo.

Vigilancia con personal en la nave o polígono.

Muchos polígonos o agrupaciones de naves se ponen de acuerdo para contratar servicios de seguridad privada para que patrullen por el polígono. Es otra opción, interesante si queremos ganar agilidad en la reacción y gran efectividad.

Podemos hacerlo de manera individual como empresa, aumentando nuestros gastos o coordinarlo a través de asociaciones, agrupaciones o gestores, para intentar economizar algo.