Las principales novedades de la nueva ley hipotecaria

Tras varias semanas desde la puesta en vigor de La Ley Reguladora de los Contratos del Crédito Inmobiliario, más conocida como ley hipotecaria, desde GTI Zaragoza queremos explicaros sus principales novedades.

Una nueva normativa que establece nuevas “reglas de juego” para aquellos que se encuentren en el proceso de financiación de la adquisición de un inmueble y también para el sector bancario.

La nueva ley hipotecaría ofrece más garantías que la anterior y entre sus objetivos persigue reducir el número de litigios hipotecarios actuales, como los referentes a las hipotecas multidivisa o las cláusulas suelo.

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¿Cuáles son las principales diferencias de la nueva ley hipotecaria?

- La banca deberá hacerse cargo del pago del Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (AJD), de las primeras copias del notario, de los gastos de registro y de gestoría.
- Los clientes deberán pagar los gastos de tasación y las segundas copias del notario.
- Desaparecen las cláusulas suelo de las hipotecas, es decir, en el caso de aquellos préstamos sujetos un interés variable, la banca no podrá fijar un límite en el caso de que el indicador de referencia baje.
- Se consolida la información previa al cliente. Las entidades financieras tendrá que proporcionar toda la información necesaria para que los futuros hipotecados entiendan perfectamente las condiciones del crédito. Dicha información deberá darse con un periodo mínimo de diez días naturales antes de la firma de la hipoteca.
-Aumenta el protagonismo del notario. Deberá certificar que los bancos cumplen con sus obligaciones, y que los clientes, por su parte, comprenden las condiciones. Además el notario, de forma gratuita, explicará las condiciones de los créditos, realizará un test de comprensión y trasladará esa información en un acta notarial.
- Las comisiones de amortización anticipada bajan hasta la mitad para las hipotecas de tipo fijo (2 % durante los 10 primeros años y 1,5 % a partir de este período).
- Las condiciones para desahuciar al cliente por impago se endurecen: 12 cuotas impagadas o el 3 % del capital en la primera mitad de la vida del préstamo, o bien 15 cuotas o el 7 % en la segunda mitad del mismo. - La norma también endurece los requisitos de solvencia de los demandantes de hipotecas, ya que la banca deberá analizar la situación de empleo, ingresos presentes y previsibles, ahorros o los gastos fijos, entre otros.