Passive House, un modelo de construcción eficiente

El concepto de Passive House se emplea en el sector de la construcción para referirse a aquellas casas que, por su edificación, funcionan de manera eficiente. Esta eficacia hace referencia de manera principal a su consumo energético, que se reduce por la calidad térmica de los materiales de cerramiento del edificio (paredes, ventanas puertas), el uso de las fuentes de calor internas (procedentes de los dispositivos domésticos) y por la minimización de las pérdidas de ventilación, a través de un sistema de recuperación del calor. Al no utilizar las técnicas de refrigeración ni calefacción convencionales, se estima una reducción de la energía de más del 90%.

Según datos de la Plataforma de Edificación Passivhaus, en España existen casi 200 proyectos de casas pasivas. Este modelo comprende su auge dentro del marco de las medidas de la Unión Europea, pues desde 2018 obligan a que los edificios públicos de sus estados miembros sean Edificios de Consumo de Energía Casi Nulo (ECCN).

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Para conseguir este tipo de construcciones, hay que tener en cuenta varios parámetros, entre los que se encuentran la ubicación, la orientación o la envolvente. El emplazamiento ideal en una zona cálida será con sombras naturales y, en una zona fría, uno con sol. De igual forma, una vivienda en una zona templada se beneficiará de tener una cara sur y otra norte porque podremos calentar la vivienda ayudados por el sol bajo de invierno y ventilar en verano. Por último, en cuanto al contorno, se necesita un equilibrio entre cuánta energía guardan las paredes y cómo de efectivo es el aislamiento.

Todo esto, si bien impacta de manera beneficiosa en la factura energética, también lo hace en el medio ambiente y en la vida útil y cómoda de la casa. Dado que la Passive House emplea materiales de alto nivel y respetuosos con el entorno, esta dura más, no se precisan reparaciones a menudo y tampoco es necesario estar controlando constantemente la climatización.

En suma, el diseño de estas edificaciones elimina los puentes térmicos, un fenómeno común en la construcción tradicional que ocurre cuando la temperatura de un material se transfiere a otra mediante contacto físico y produce pérdidas de calor en la vivienda. Por lo general, este problema se intenta solventar con sistemas de calefacción, ocasionando, de manera directa, un aumento en el gasto energético y económico. Así pues, con el buen aislamiento de las casas pasivas, se evitan las fugas de calor de los edificios.

La iPHA, International Passive House Association, es quien se encarga de certificar que se trata de una casa ecológica, así como de garantizar los límites y requisitos que las Passive House deben seguir.

Desde un punto de vista económico, una inversión en una Passive House resultará rentable a largo plazo, en parte por el alza constante en los precios de los consumos energéticos, añadido a las políticas medioambientales que se están llevando a cabo de manera reciente.

Desde GTI Zaragoza podemos ayudarte a encontrar un local que se adapte a tus necesidades y a las demandas medioambientales. Si tienes alguna duda, no dudes en contactarnos. Estaremos encantados de ayudarte.