¿Qué es el crowdfunding inmobiliario?

Invertir en viviendas es posible. ¿Quieres saber cómo hacerlo? En GTI Zaragoza te lo contamos. La nueva moda consiste en hacer uso de un crowdfunding inmobiliario, una especie de ‘monopoly’ en el que no existen condiciones más allá de tener ahorros. Dentro de un sector que ha mantenido sus tradiciones y se ha resistido a los avances tecnológicos, surge esta nueva forma de financiación, en la que cada uno puede contribuir al desarrollo de un proyecto con pequeñas o grandes cantidades de dinero.

Pero, ¿cómo funciona todo esto? La compra de locales o viviendas se realiza de manera conjunta con otros inversores, de tal manera que te conviertes en propietario de una parte de un inmueble y obtienes el dinero correspondiente por su alquiler o venta. Asimismo, los trámites son gestionados por empresas especializadas en crowdfunding inmobiliario a cambio de una comisión. No obstante, la decisión sobre los proyectos en los que deseas contribuir, está solo en la mano del inversor. Si bien, estas plataformas proponen una serie de proyectos, en base a análisis que tienen en cuenta algunos factores como la finalidad del inmueble, su antigüedad, las reformas requeridas, la ubicación y la ciudad en la que se encuentra, entre otros.

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El mínimo de inversión -que cambia según la plataforma- va, generalmente, desde 50 euros y el máximo depende del tipo de gasto que, por normativa, puedas hacer. Todo esto está recogido y regulado en la Ley 5/2015 de Financiación Empresarial, que distingue entre dos tipos de inversores: acreditados y no acreditados. De esta forma, los primeros -no profesionales- no pueden gastar más de 3.000 euros por proyecto ni de 10.000 euros al año entre todas las plataformas de crowdfunding. Por su parte, los acreditados, no tienen límite para invertir, pero sí sus proyectos, que tienen un máximo de cinco millones de euros.

Los promotores inmobiliarios también desempeñan un papel importante en esta moda y usan los crowdfunding para conseguir financiación, al margen o de manera complementaria a los bancos. En España, funcionan 27 plataformas inscritas en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Además, se conoce el caso de algunas empresas que ya han probado suerte con esta moda para sus negocios. Por aportar ejemplos en datos, una de ellas consiguió una financiación de 199.600 euros, estableciendo una aportación mínima de 500 euros y consiguiendo un ticket medio invertido de 2.800 euros, con un total de 71 ahorradores. Con estas cifras, los inversores esperaban una rentabilidad del 31% en un plazo de 26 a 28 meses.